jueves, 11 de junio de 2009

Mayor del Ejército Entrerriano Martín José Ruiz Moreno



Publicado en:
Periódico El Supremo Nº 630 - 18-11-1999

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El 11 de noviembre se cumplieron 200 años del natalicio de quien fue, a instancias del nombramiento efectuado por el entonces Gobernador de la Provincia general Justo José de Urquiza, el primer Capitán del, en ese momento habilitado, Puerto del Diamante. Gracias a los datos, unos cedidos generosamente por su descendiente, el Dr. Isidoro J. Ruiz Moreno, que incluyó en su obra “Crónicas de la Familia”, otros cosecha del trabajo realizado por el Prefecto General (R.E.) Andrés René Rousseaux, relativo a la historia de nuestra Subprefectura local y algunos más de investigación propia, disponemos hoy de la biografía de unos de los hombres que tuvo descollante protagonismo, cuando nuestro pueblo vio nacer sus primeras instituciones en el período 1848 a 1851.

También, luego de buscar durante años, su distinguido bisnieto que nombro, logró ubicar una imagen de nuestro personaje que estaba en manos de una familiar, y que a través de la intervención del Prefecto General (R.E.) Rousseaux, un estudioso de la historia prefecturiana y entrerriana, implementando los medios para que se hiciera una ampliación y retoque, hoy puedo acompañar una copia en este artículo, y es la que a partir del acto del día de la Prefectura Naval, celebrado el 29 de octubre ppdo. en nuestra delegación local, adornará en adelante su sede, como justo homenaje a quién es considerado su primer Jefe.

Don Martín José Ruiz Moreno y Sánchez Negrete, nació en la localidad de San Nicolás en 1799. Joven aún fijó residencia en Rosario, donde luego contrajo matrimonio el 4 de mayo de 1827 con María Dolores de Castro y Borda.

Intervino a fines de 1828 en los incidentes producidos al estallar la revolución de Lavalle, que depuso y dio muerte al gobernador Dorrego, ante lo cual se alistó en defensa del orden legal y con una partida federal ocupó el entonces pueblo de San Pedro. Encargado del comando de éste su hermano, el teniente coronel José Ramón Ruiz Moreno, don Martín José se halló en la defensa de la población el 28 de junio de 1829 contra el asalto llevado por una División Unitaria.

Radicado definitivamente en Entre Ríos en 1834, se instaló en Diamante donde poseyó un establecimiento rural. Al comenzar la guerra civil durante la época de Rosas, se incorporó al Ejército Federal como Teniente, participando en 1839 en la batalla de Pago Largo, donde se le otorgó la medalla de plata, concedida a los vencedores.

Al cabo de 1841 tomó parte de la campaña contra el Ejército de Reserva de Corrientes, donde cayó prisionero el 28 de noviembre en la derrota de Caá-Guazú. El general Paz, jefe vencedor, le concedió la libertad, al ser su hermano José Ramón, entonces Coronel, aliado con éste en las filas enemigas.

De regreso a Diamante, fue nombrado con el cargo de Comisionado Militar del pueblo, donde se desempeñó hasta el momento en que el general Urquiza, el 4 de julio de 1848, creó la Comandancia Militar, poniendo a su frente a don Luis Hernández, también la Receptoría de Rentas, designando como titular a don Manuel Agulla, y ese día además, firmó los decretos habilitando “el Puerto del pueblo del Diamante para introducción y extracción como están los demás de la Provincia” y nombrando como su Capitán a nuestro don Martín José, quien al mismo tiempo ejerció funciones de Cabo de Rentas. Testimonio de su actividad son los libros de Anclaje desde el año 1849 firmados por él, y que aún se conservan en el Archivo General de la Provincia de Entre Ríos.

Luego del Pronunciamiento de Urquiza el 1º de mayo de 1851 y llegando la fecha del cruce del Paraná por el Ejército Grande, intervino en la preparación y estudio de dicho pasaje, cuando la marcada bajante del nivel del río permitió realizarlo, por eso no llama la atención que fuera el Ayudante de Campo del general Juan Madariaga, responsable de esas operaciones, a partir del 23 de diciembre de 1851. Continuó en la campaña e intervino en Caseros.

De regreso en Diamante, ocupó nuevamente el cargo de Capitán del Puerto, función que desempeñó hasta fines de 1853, lapso interrumpido solamente en dos intervalos entre julio a octubre de 1852 y mayo a julio del año siguiente, en que se ausentó acompañando al ejército entrerriano.

El 16 de julio de 1859, pese a las atenciones del doctor Pedro Serrano, falleció en nuestra ciudad su esposa, doña Dolores. Poco tiempo tuvo don Martín José para pensar por el momento familiar que pasaba, pues al producirse las hostilidades entre la Confederación Argentina y el Estado de Buenos Aires, y ya con el grado de Mayor, marchó a cargo del Escuadrón Diamante, relevando a su titular coronel Valentín Gutiérrez, quién se hallaba enfermo, interviniendo de esa manera en la batalla de Cepeda el 23 de octubre de 1859.

También estuvo presente en setiembre de 1861 en los hechos, que desembocaron en los acontecimientos de Pavón, sumado a las tropas diamantinas.

Alejado de la actuación activa de las milicias, falleció en Paraná el 28 de enero de 1875. Lamentablemente no se ha podido ubicar el lugar donde descansan sus restos, al no encontrarse los registros de defunción y que es uno de los temas que seguimos estudiando.

CORONEL LUIS HERNANDEZ



En este trabajo voy a reseñar la vida del coronel Luis Hernández, hombre que marcó a través de su actuación pública, como Comandante Militar del Departamento, la transformación de Diamante luego de su fundación en 1836, de ser un caserío desmembrado a convertirse en una comunidad pujante y organizada para la época, permitiéndome transcribir algunos datos biográficos investigados por el Dr. Isidoro J. Ruiz Moreno, quien en su vasta obra, ha publicado trabajos sobre el tema, además de haberme enviado generosamente la imagen que acompaña el artículo.

Nació el 11 de octubre de 1819 en la vecina ciudad de Santa Fe, siendo uno de los ocho hijos del matrimonio de José Justo Hernández y Catalina López. Esta última, su madre, era hermana melliza del que fuera Gobernador General de la provincia de Santa Fe, el general Estanislao López, siendo otro de sus hermanos, Juan Pablo López, luego General, que lo veremos acompañar al sobrino que hoy nos ocupa, en varios momentos de su vida.

El 13 de febrero de 1841, Luis Hernández contrajo matrimonio con María Cecilia Bergara en la ciudad de Rosario, donde los testigos de esa boda, fueron el entonces mandatario provincial y su esposa.

Su vida militar fue muy rica en hechos, diría yo novelesca y llevaría todo un libro desarrollarla y trataré de limitarme a lo cumplido en nuestro ámbito; pero a modo de introducción para formar el concepto de cómo llega a nuestra ciudad, reseñaré lo siguiente: por origen familiar no pudo sustraerse a ser parte de las fuerzas santafecinas, que intervinieron en el pronunciamiento en el mes de noviembre de 1841 contra la tiranía de Rosas; al ser derrotadas éstas por el ejército de Oribe, Hernández pasó al Chaco, donde los indios de la zona le brindaron hospitalidad, que él devolvió dedicando su tiempo a realizar acciones para civilizarlos y trasmitirles conocimientos religiosos. Mientras tanto su mujer se asilaba en Uruguayana (Brasil).

De allí, acompañó a su tío, el general Juan Pablo López en su intervención en los hechos que terminaron con la batalla de Arroyo Grande, en abril de 1843, donde seguía integrado a las fuerzas santafecinas junto a las correntinas del coronel Joaquín Madariaga. Por esta acción fue ascendido al grado de Mayor.

En 1845 integró las fuerzas que partieron de Corrientes y llegaron a Santa Fe, donde la tomaron, pero no consolidaron esa victoria y al permitir que los vencidos se reorganizaran, son derrotados en Mal Abrigo el 12 de junio. Esto lo hizo separarse del ejército de Madariaga, asilándose en Uruguayana, donde se reunió con su mujer.

Reapareció luego de la batalla de Vences, en 1847, donde solicitó asilo como otros tantos en nuestra provincia, a su antiguo adversario, el gobernador Urquiza, con quien lo unía la misma idea: combatir a Rosas. Y es tal el reconocimiento del mandatario, que no solamente lo recibió, sino que le confió la comandancia militar del pueblo del Diamante, como lo atestigua la nota fechada el 5 de julio de 1848 en Paraná, del gobernador delegado Crespo a Urquiza, que dice: "Hoy mismo se despachan los nombramientos de Comandante, Administrador de Rentas y Capitán de Puerto en las personas del Sarg. Mayor Dn. Luis Hernández, Dn. Manuel Agulla y Dn. Martín Ruiz Moreno".

Su agradecimiento lo transmitió el 9 de julio en la carta fechada en el Diamante, dirigida a Urquiza, expresando: "Mi querido General: Hoy por orden que recibí del Exmo. Sor. Gobernador Delegado, me he recibido de la comandancia de este pueblo y su distrito. Recibí también los despachos de mi graduación".

Inmediatamente puso mano a la obra, y coordinó junto a los también recién nombrados: Manuel Agulla, el juez de paz Antonio Ríos y el capitán Martín José Ruiz Moreno, en las tareas de organizar el pueblo. Como auxiliar suyo lo tenía al jefe de las fuerzas de seguridad, comandante Valentín Gutiérrez. Su preocupación en llevar su gestión adelante es evidente, como lo demuestra la profusa documentación que atestigua su intervención en diversas acciones, no solamente sobre su tarea específica como comandante, sino por ejemplo, al comenzarse con las primeras obras públicas ordenadas por el gobierno provincial. La iglesia fue la primera de ellas, empezó el acopio del material durante 1848, para iniciar las obras el 15 de octubre del año siguiente. Personalmente se dedicó a buscar el personal que se ocuparía como mano de obra, organizando inclusive los hornos de ladrillos necesarios.

Es interesante leer en una carta del 24 de agosto de 1850 al Ministro Galán, donde expresa: "El infrascrito se ve precisado a pedir la aprobación de S. E. para alquilar una casa que sirva de oficina a la comandancia militar, pues, siente el inconveniente de tener 35 personas de familia, las más de ellas criaturas, ser también la posada de las personas forasteras que llegan a este punto y a más tener que establecer una guardia".

Durante este período ha quedado documentado los primeros síntomas del desmejoramiento de su salud, que luego le traerían consecuencias fatales. Es en enero de 1849, cuando debió hacerse tratar en Paraná, y ha sido tan delicado su estado, que el día 5 le hace llegar una nota fechada en el mismo Paraná al ministro Galán, expresando: “Respetado Señor: La necesidad de reparar mi salud me ha puesto en la precisa obligación de venir a esta Capital y no pudiendo por mi estado pasar ante V. S. personalmente hágalo por medio de ésta para poner en conocimiento que dejo en mi lugar al señor Comandante D. Valentín Gutiérrez, acompañado de las instrucciones necesarias para que dé la más exacta ejecución a las órdenes de V. S.".

Esta fue la época más próspera para Diamante desde su fundación en 1836, comenzando a funcionar a pleno instituciones importantes para la evolución de cualquier comunidad. La habilitación del puerto hizo desarrollar el comercio de manera notable, sumado el apoyo brindado a los labradores, mediante entrega de subsidios y semillas, que permitieron obtener excelentes cosechas de trigo. Hernández hizo trazar y ejecutar el camino de acceso al puerto, que agilizó la comunicación con él. Al crearse la Comisión Escolar del Departamento, se instaló la primera escuela oficial registrada hasta el momento: la Escuela de Primeras Letras, costeada por el gobierno provincial y que en su proyección es la hoy Escuela Nº 1 “Independencia”, y la designación del primer maestro de la misma: Dn. Valentín Zamora, quien permaneció poco tiempo en el cargo, siendo reemplazado por Dn. Benito de la Torre. También se sumó el comienzo de las actividades religiosas en el nuevo templo, hasta el momento realizadas a través de las visitas eclesiásticas desde Paraná, nombrándose el primer cura párroco: el Pbro. Esteban Solari. (Estos temas serán desarrollado en próximos trabajos).

Todo ello confeccionó un cuadro atrayente, y es así que fue continua la emigración desde el lado santafecino, la que fue amparada por Hernández a instancias de Urquiza, dando todas las facilidades para que se instalaran, siendo el único requisito “tener deseos de trabajar”. Entre las medidas, el gobierno dispuso entregar terrenos baldíos fiscales a ciudadanos, con la obligación de poblarlos dentro de un tiempo determinado.

Hernández siguió enfermo, al final del año le escribe a Urquiza: “Deseaba, mi General, como a la única persona a quién le miro como padre, ir a tener el gusto de verle y llevar yo a estos hombres que le fueron ingratos, pero sigo por mi desgracia enfermo, privado del sol, el caballo y aún de continuar la pluma, que éste no puede evitarlo y aún teniendo resultados más desgraciados por mi escasa salud”.

En 1851, luego del Pronunciamiento del 1º de mayo, Urquiza comenzó la tarea de inteligencia para preparar el terreno de lo que sería Caseros, le encomendó a Hernández enviar agentes para referir lo que acontecía del lado de Santa Fe. También le encargó de vigilar las costas, para prevenir cualquier acción de Echagüe.

Diamante fue el lugar elegido en diciembre para la gran concentración del ejército que se preparaba para avanzar hacia Buenos Aires y cruzar el Paraná. Allí intervino activamente nuestro Comandante como dueño de casa apoyando todos los preparativos.

Acá se produce la acción que lo mostró en toda su dimensión de soldado y que es totalmente reflejada en el parte que elevó informando lo acontecido al coronel José M. Francia, en el que relata que luego de recibida la orden de tomar en 24 horas la plaza de Santa Fe, para lo cual con fuerzas del Batallón Fidelidad Entre-Riano, y la Compañía de Colorados tomase la plaza de Santa Fe. Para esto salió de Diamante, pasó desde la Bajada Grande frente a la Isla de Lanche a nado del Río Paraná, cada soldado con su caballo al costado, las armas, municiones y monturas, utilizando también lanchones que se habían mandado a aquel punto.

En un rápido golpe de mano reduce las guardias que resguardaban Santa Fe, entró en la plaza, allí el teniente coronel Comas entregó las tropas, tomando definitivamente Hernández posesión de ella.

Luego se dirigieron por tierra hasta frente a Diamante, donde se incorporaron al resto del ejército, para avanzar hacia Buenos Aires, integrando la vanguardia; lo que lo hace participar en las primeras acciones propias de la aproximación. Así llegó el 3 de febrero en que intervino en Caseros destacándose nuevamente por su bravura. Ello es reconocido y le valió el ascenso a Teniente Coronel.

En marzo regresó a su cargo de Comandante, pero inmediatamente, a raíz de las internas por el gobierno de Santa Fe, en la que era protagonista su tío, el general Juan Pablo López, lo hizo tomar una decisión que lo llevó a complicar su futuro promisorio en nuestro pueblo, interviniendo directamente en los acontecimientos. Para ello solicitó permiso para ausentarse a Rosario por cuestiones particulares, pero en realidad el 5 de julio, junto a otros opositores tomó la plaza del Rosario y puso en arresto al comandante general Oroño y al juez de paz Bayo; por esto es sindicado Hernández como cabeza del movimiento junto al coronel José Fernández, el que levantó las fuerzas de esa ciudad contra Rosas en los momentos previos a Caseros.

A pesar del triunfo inicial de esta revolución, y de tratar de fundamentarla luego a las autoridades, el gobernador Crespo no le perdonó semejante acción, movilizando a todas las fuerzas para conjurarlo, porque Hernández y López avanzaban sobre la capital de Santa Fe. Urquiza fue más benévolo, pues a pesar de comprenderlo y poner en evidencia el afecto que le tenía, deploró el hecho. Esto llegó a conocimiento de los insurgentes, lo que motivó el desbande de la mayor parte de la gente, no quedando otra alternativa a Hernández que cruzar hacia Entre Ríos.

El 7 de julio, Crespo dirigió a Hernández una carta donde el gobierno lo apercibió por haber tomado parte en actos sediciosos, y al haber mentido al gobierno al pedir licencia para pasar a la capital de Santa Fe con el pretexto de conducir muebles que le pertenecían, poniendo en conflicto al encargado de las Relaciones Exteriores de la Confederación

El día 8 el ministro Luis de la Puente lo depuso del cargo de comandante de Diamante y lo reemplazó en forma interina por el sargento mayor Marcos J. Cuesta.

Al disolverse el 13 la fuerza sublevada en el Rosario, Luis Hernández, se embarca con destino a Diamante. En este concepto el gobernador delegado Crespo ordena a los cuerpos de milicias del área a encontrarlo y prenderlo vivo o muerto.

Desde Palermo de San Benito, el general Urquiza se dirigió a Antonio Crespo defendiendo a Hernández a quien lo trató como un patriota, y le llamó la atención que no se deje llevar por lo publicado por el periódico "Progreso", y en uno de los párrafos le expresaba "Pero ya se ve, Ud. es también uno de esos de "calzones caídos" que se espantan de las sombras, y que al ver toser a la vieja, ya les parece que se muere".

El 17 de julio, en la madrugada llegó Hernández a la boca de la Manga, donde una partida al mando del oficial Eloy Fernández lo localizó. En ese episodio fue herido en el muslo de un tiro, entró herido en Diamante y se dirigió a una chacra que tenía en la Ensenada, pero fue descubierto y debió rendirse por la gravedad de su estado. Fue trasladado a la Comandancia, donde el doctor Pedro Serrano le realizó las curaciones.

Es enviado a Paraná, pero enterado Urquiza, ordenó que sea liberado, expresando que ya lo había indultado antes de su captura y que se hiciera cargo nuevamente de la Comandancia del Diamante, ya que "servidores como él, y soldados que en los campos de batalla defienden los derechos de los pueblos, son los que se necesitan para que el país no sea víctima de la demagogia y de los que sin títulos ningunos quieren hacerse los intérpretes de la voz del pueblo".

El gobernador delegado Crespo cumplió lo ordenado por Urquiza, y Hernández retomó el cargo, pero por corto plazo ya que presentó su renuncia para dedicarse a un emprendimiento rural que había comenzado con su familia.

Al poco tiempo, se produjo un hecho que lo llevó a ser recluido nuevamente, y fue cuando, según documentación del archivo del Dr. Isidoro J. Ruiz Moreno, le llegó a Urquiza un chisme donde lo ponía a Hernández hablando burlonamente de él, refiriéndose a lo acontecido durante la incursión de las fuerzas porteñas a cargo del general Hornos y en la que Urquiza flaquearía y fue Hernández el que lo contuvo y lo incitó a seguir adelante, lo que hizo que el general siguiera con su exitosa campaña. El 12 de febrero de 1853 fue puesto nuevamente bajo arresto y trasladado a Paraná.

El 24 de abril llegó a Paraná el diputado constituyente Dn. Juan Seguí con "licencia por 48 horas" para servir de padrino defensor de López y Hernández en el sumario que se le estaba instruyendo, pues no quisieron otro en esa tarea. Seguí luego de la Secretaría de 1850/51, y ya en marcha el Ejército Grande, el general Urquiza lo nombró antes del paso de Diamante, Auditor General de Guerra, cargo con el que asistió a Caseros.

A medida que pasó el tiempo, fueron muchas las personas que interpusieron ante Urquiza el pedido de contemplar la situación y diversos hechos sucedieron, pero fue recién en marzo del año siguiente, que recobró su libertad. Las cartas que envió a sus conocidos, revelan un total desánimo y es así que se retiró a trabajar en su establecimiento rural, lindando con el arroyo de la Ensenada, en el departamento Diamante.

Durante el año 1856, el 11 de marzo nació su hijo Sabá, que luego trascendió por su actuación política y llegando a ser gobernador, siendo el padrino el general Juan Pablo López. Seguramente la elección del nombre fue en honor a quien fuera su hermano menor y ejecutado por las tropas de Oribe, luego de la derrota de una batalla en Coronda en 1842.

En junio se trasladó a su provincia natal, y retomó la actividad política, nuevamente al lado de su tío, interviniendo en los sucesos de julio donde fue depuesto el gobernador Cullen, quedando López provisoriamente en el cargo. Este nombró a Hernández como su hombre de confianza en Rosario para que atendiera sus intereses en esa ciudad.

El 4 de agosto fue rehabilitado públicamente por Urquiza, que en ese momento era el Presidente de la Confederación, ascendiéndolo al grado de Coronel de Caballería.

Pero su salud totalmente disminuida, hizo que el 11 de setiembre falleciera inesperadamente después de un baño en el río Paraná.

El gobierno de Santa Fe dispuso un gran funeral de acuerdo al ceremonial militar, que fue acompañado por gran cantidad de vecinos en la catedral de Rosario. Mientras tanto Urquiza, decretó que la misma ceremonia se efectuara en la iglesia matriz de Paraná, con las honras fúnebres de acuerdo a su jerarquía.

Sus restos fueron traídos a Diamante. El 24 de octubre de 1891 quedó registrado en un acta de sesión de nuestro Honorable Concejo Deliberante, el tratamiento de un proyecto de ordenanza “Que en atención a los méritos de quien se considera fundador de la Ciudad coronel Dn. Luis Hernández, quien fue nombrado Comandante Militar del Dpto. Diamante en 1848, vino a formar esta población cuando era un campo sin recursos, que se ingenió para llevarlo adelante. Con el propósito de que sus restos descansen en el cementerio, se designa el cuadrado Nº 1 para panteón como propiedad perpetua de sus deudos. En su lápida se escribirá su obra para el conocimiento histórico”.

Este trabajo apunta a rescatar su memoria, que se ha ido perdiendo en el tiempo y hoy ha quedado prácticamente olvidada.

ANIV. DEL FALLECIMIENTO DEL DR. CARLOS L. VERGARA


Nació en la Capital Federal el 20 de mayo de 1904 y se crió en Bahía Blanca, donde su padre se instaló como abogado. En esa ciudad cursó hasta 4º año del secundario, completando el bachillerato en el Colegio Nacional de Paraná. Obtuvo el título de Abogado en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Santa Fe. Contrajo matrimonio con Dña. Rosario Matilde Duprat, con quien tuvo cuatro hijos.
Entre 1939 y 1943 se desempeñó en Paraná como Director de Estadísticas y Censo, durante la gestión del Gobernador Mihura. Radicado en Diamante ocupó el cargo de Agente Fiscal en nuestra localidad.
Tuvo una gran actuación en el ambiente cultural diamantino, ocupando entre 1944 y 1948 la presidencia de la Biblioteca Popular "Independencia" y luego en setiembre de 1948 ocupó por un año la presidencia de la Biblioteca Popular Diamante
Ese año fue uno de los fundadores, primer Rector y Profesor Ad honorem del entonces Instituto Mixto de Enseñanza Secundaria (actual Colegio Mixto “Dr. Carlos L. Vergara”).
Amante de los deportes, fue un precursor de la práctica del Rugby en la ciudad, creando el Colegiales Rugby Club, que compitió con clubes paranaenses. Fue uno de los fundadores junto a su hermano José Ignacio, del Aero Club Diamante.
Falleció a los 89 años en Bahía Blanca. Sus restos fueron trasladados a Diamante y descansan en su necrópolis.
El 15 de julio de 2002, mediante Resolución Nº 2289/02 C.G.E. se le impuso su nombre al Colegio Mixto Diamante, recordando así a quien fue uno de los impulsores y su primer Rector. Posteriormente el 28 de setiembre se cumplió el acto oficial de imposición del nombre al citado Colegio.

martes, 2 de junio de 2009

GENERAL (R.E.) HERNAN PUJATO - PIONERO DE LA ANTARTIDA ARGENTINA


Cumpliéndose un aniversario más del nacimiento del general Hernán Pujato en Diamante, un 5 de junio de 1904, corresponde escribir unas líneas para recordar algunos detalles de la trayectoria del gran hombre que nos dejó enseñanzas que deben ser aprovechadas por todos.

Hablar de él y la importancia de su obra en la Antártida, presupone un compromiso y un gran riesgo, por la limitación que tienen las palabras y el espacio para reflejarla en toda su dimensión.

¿Cómo describir a un hombre de su talla, de su inquebrantable espíritu, moldeado para la labor suprema en la cuál puso su aliento insuperable, teniendo además siempre en su mente a la Patria?. No hay duda que no sólo Dios estuvo de su lado, sino que su profesionalismo, su contextura moral y su decisión fueron fundamentales para obtener la magnitud de sus logros.

Trataré de superar el escollo, comentando inicialmente que a pesar de que mi ámbito es la investigación histórica de Diamante, muchas veces termino haciendo contacto con la vida de sus hijos, como es el caso de este ilustre diamantino; que a pesar que desarrolló sus actividades en el contexto nacional, lejos de su ciudad natal, no dejó de pensar en sus grandes momentos en ella.

Nacido y criado en una familia que le dio la semilla de las virtudes, que supo luego desarrollar y que le permitieron moldear su gran personalidad: integridad, austeridad, fortaleza espiritual y amor a la Patria. Su ciclo escolar en Diamante, el secundario en Buenos Aires y su paso por el Colegio Militar de la Nación, terminaron de preparar a ese todo, donde el hombre, el militar, el idealista, el visionario y el hacedor, se mezclaron y lo hicieron comenzar a andar.

En poco tiempo, tomó contacto con los elementos con quienes conviviría en el futuro: hielo, nieve, frío. Sus servicios en unidades de montaña como el Regimiento 16 de Infantería en Uspallata, provincia de Mendoza, le permitieron adquirir la aptitud de esquiador militar y desarrollar una gran actividad en la montaña, llegando en 1929 a casi hacer cumbre en el Aconcagua, abandonando a los 6000 metros a causa de un fuerte temporal, lo que lo fue fogueando y haciéndolo adquirir una gran experiencia en el manejo de situaciones extremas. Retornó a la zona al egresar en 1938 de la Escuela Superior de Guerra, con el título de Oficial de Estado Mayor y destino en el Centro de Instrucción de Montaña en la provincia de Mendoza.

El ser nombrado en 1944 Jefe de Estado Mayor de la Agrupación Patagonia, le permitió comenzar a adentrase cada vez más en la posibilidad y necesidad que tenía el País de llegar y ocupar la Antártida.

Designado en 1946 Agregado Militar en la Embajada Argentina en Bolivia por dos años, nada le impidió seguir trabajando la idea, realizando gestiones muchas veces ni siquiera escuchadas, pues creo que no se podía concebir en ese momento llevar adelante semejante proyecto: era nada más y nada menos que una aventura.

De regreso de su misión en Bolivia, durante 1948 y estando concretándose la ampliación del nuevo templo parroquial de Diamante, donó importantes sumas de dinero para apoyar dicha obra, lo que seguramente hizo que Dios le diera una mano, que sumado a su prestigio en alza, se concretara que fuera autorizado al año siguiente a realizar por propia solicitud, un curso de supervivencia polar en Alaska, sumando así experiencia y además, comprar por su iniciativa los primeros cuarenta perros polares para la Argentina.

No fue un regalo ser convocado en 1950 por el Presidente de la Nación para que preparara una Expedición Científica Polar y asumiera su jefatura, para lo que fue menester tener disciplina de trabajo, severidad en el análisis y un exacto planeamiento, no sólo por lo riegoso de la misión, sino por los problemas a vencer.

Esto le permitió poner el pie en el continente helado y erigir la Base “Gral. San Martín” en un área casi inexplorada. Luego vendría su empeño y el logro de obtener los fondos para que se construyera el tan necesitado Rompehielos "San Martín", la creación del Instituto Antártico Argentino, que en un merecido reconocimiento se le denominó con su nombre, llevar adelante la expedición Polar Argentina al Mar de Weddell y fundar la Base "General Belgrano".

También como parte de lo planificado se consideró el reconocimiento de un área nunca antes explorada. Hernán Pujato y un equipo de gente especialmente elegida y entrenada realizaron vuelos con un Cessna 180 y un Beaver, en los que intervino personalmente como piloto del primero. Este hecho tan poco difundido tiene el gran valor para fundamentar nuestros derechos antárticos, pues antes nadie había sobrevolado esa latitud al sur de la barrera de los hielos. Allí fue donde ubicaron e identificaron una serie de accidentes geográficos que se bautizaron con topónimos relacionados con el lugar de nacimiento de los tripulantes, entre ellos el cordón Entre Ríos y el Cordón Diamante.

Ese avión lo perderían en un accidente en noviembre de 1956, cuando en un vuelo tripulados por ellos, se produjo una formación de hielo en el carburador, lo que provocó que el aparato se estrellara violentamente y quedara totalmente destruido, salvándose milagrosamente.

Fueron rescatado por el otro avión Beaver que integraba el grupo de reconocimiento, pues se hallaban en esos momentos a 600 Km. de la base. En una acción totalmente riesgosa pudieron hacerlo aterrizar para subir los equipos, y antes de despegar formaron en ese lugar, el más austral habitado de la patria, cantaron el himno nacional y expresó Pujato: "Otros retomarán la posta que hoy nos vemos obligado a dejar".

Los riesgos que tomaron hicieron pensar a más de uno que no lo volverían a ver, víctima de alguna grieta, de quedar sepultado por el hielo o de algún accidente con su Cessna en lugares donde no tenía posibilidades de ser socorridos. No en vano muchos lo llamaron "el loco Pujato", y que como él mismo cuenta, en una oportunidad que el mismísimo Ministro de Marina comentó al entonces Presidente Perón "este loco va a morir en Drake", éste lo paró y le contestó: "Si Ud. tuviera dos o tres locos como ese, sus cosas andarían mejor".

Estos hechos escritos tan escuetamente, fueron de una extraordinaria magnitud por los grandes sacrificios realizados por Pujato y su equipo, el aislamiento a que se vieron sometidos, los riesgos vividos, pero con un resultado superlativo al marcar la presencia del País en la Antártida y dejar abierto el camino para que otros continuaran la tarea, pero a la vez y como bien lo dijo: "Fuimos los primeros ocupantes y descubridores de esta región. Lo decimos porque la Patria tiene sus derechos irrebatibles que nadie puede desconocer".

Vayan estas líneas como mi adhesión a su obra que con tanta fe realizó para bien del País, y creo que como merecido homenaje, de la misma manera que se trata de dimensionarla en toda su magnitud, paralelamente debe hacerse hincapié en su integridad moral. Nada más acertadas que las palabras de uno de los estudiosos de los temas antárticos, el Coronel (R) Adolfo E. Quevedo Paiva, cuando expresó "Los méritos aquilatados por el señor general Pujato, tuvieron siempre el signo de la austeridad, del desinterés y de sus convicciones patrióticas. Pudo hacerlo con naturalidad, renunciando inclusive a percibir con absoluto altruismo emolumentos especiales que le correspondían y hasta sufragó de su propio peculio adquisiciones o gastos cuando lo asignado resultaba insuficiente. Gozó permanentemente de la satisfacción del deber cumplido con total recato, pese a tener el honor de recibir, la mayor y más importante cantidad de distinciones oficiales, conferidas por su profesionalismo a un militar en el siglo XX".

Diamante le ha dado el lugar que le corresponde a uno de sus hijos: el reconocimiento, designándolo Ciudadano Ilustre. Este rescate de los valores que ha sabido demostrar el general Pujato y la importancia de su obra, debe servir de ejemplo, como la de otros tantos otros argentinos, si pretendemos tener una gran Nación. Está en nosotros divulgarlo y hacer docencia con ello.

Ricardo César Brumatti
Cronista histórico de Diamante

sábado, 30 de mayo de 2009

COMO NACIO LA BIBLIOTECA POPULAR DIAMANTE

Habiendo desarrollado lo que fue el gobierno municipal en 1879/80 y algunos datos sobre Diamante en ese momento, me parece oportuno recrear como fue el comienzo de la institución cultural más antigua que tenemos: la Biblioteca Popular Diamante, fundada oficialmente en 1880 y que tan bien funciona actualmente.

El primer antecedente de la creación de una biblioteca en nuestro medio, la encuentro en un documento fechado el 18 de mayo de 1861, por el que el jefe político del Diamante Bernardino Ramírez le expresó al ministro general del gobierno Luis José de la Peña, "que ha sido instruido de la nota relativa a la propagación que el Exmo. Gobierno desea generalizar de la lectura de los periódicos "Revista del Paraná" y "Revista Plata", como toda aplicación de práctica a los intereses materiales del país, recomendando que de ambos números como del periódico "Uruguay" se forme un archivo por separado a fin de obtener una biblioteca departamental, a lo que pone el infrascripto todo su esmero".

El ascenso a la primera magistratura del País de Sarmiento en 1868, es lo que a los dos años le permitió crear entre otras cosas, la Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares mediante la Ley 419 del 23 de setiembre de 1870; sumado el apoyo dado por Urquiza a la educación en nuestra Provincia, creando en 1869 el Departamento de Educación, entre cuyas tareas tenía el desarrollo de bibliotecas populares en cada pueblo, hizo que la Jefatura Política local organizara una biblioteca, que a pesar de ser popular, no era en sí misma una asociación independiente, sino dirigida desde ese ámbito.

Cuando en 1872, la Comisión Nacional editó Boletines semestrales con las novedades y el listado de las bibliotecas adheridas y reconocidas existentes en Entre Ríos, apareció incluida una Biblioteca Popular Diamante en nuestro medio. Esto se repitió en el primer semestre del año siguiente, pero no así en el segundo, lo que me lleva a interpretar que la revolución jordanista que tuvo eco en nuestro pueblo, hizo que dejara de funcionar de hecho como otras instituciones, incluso la corporación municipal.

En la edición del 15 de febrero de 1873 del periódico "El Guardia Nacional" de la ciudad entrerriana de Gualeguaychú, se publicó un artículo que decía: "Las Bibliotecas Populares en la República. Publicamos enseguida un importantísimo cuadro formado teniendo a la vista los datos oficiales, en el cual se demuestra cual es el número de bibliotecas que hay actualmente en la República, y por consiguiente cual es el grado de adelanto que en la materia de educación popular hemos alcanzado" y en el párrafo dedicado a nuestra provincia menciona, entre otras, la Biblioteca Popular en la ciudad del idem, del Diamante.

No hallo otros antecedentes de su funcionamiento, más allá que el 24 de setiembre de 1879, acompañado por una nota, don Demetrio García remite a la Corporación Municipal una colección de libros y correspondencia oficial perteneciente a la Biblioteca Popular.

Y llegó el momento en que nació según los registros oficiales nuestra Institución, y que lo comentó el jefe político del departamento del Diamante Sebastián Etchevehere, cuando escribió la Memoria Anual del año 1880, para elevar al Gobierno Provincial, donde relató:

"El dos de junio último se reunieron los vecinos más caracterizados de este pueblo con el loable propósito de fundar una biblioteca popular, cuya idea fue recibida con marcadas muestras de simpatías, nombrándose en la misma la Comisión Directiva de esta asociación.
El decreto de movilización de las milicias del departamento vino a aplazar esta idea, pero tan luego fueron licenciadas se volvió a tratar la formación de esta benéfica institución, la que ha sido fundada bajo muy buenos auspicios, con los recursos que espontáneamente le presta el vecindario. La Jefatura Política contribuyó por su parte con $ 100 para el fomento y mantenimiento de ese establecimiento.
Cuenta hoy esta institución con 600 volúmenes, mobiliario y demás enseres que les son preciso, comprados con sus fondos y muchos donados por vecinos de este pueblo.
Varios señores, vecinos de la ciudad del Paraná le han prestado a esta biblioteca una decidida protección recogiéndose más de 200 volúmenes donados en aquella ciudad.
La biblioteca instalada en este pueblo, es verdaderamente popular, porque no solo está al alcance de los que pueden pagar la insignificante suma de cuatro reales por mes, los Sres., y de dos las Sras., sino también para aquellos que sus recursos no alcanzan a pagar esa cuota, a quienes se le da libros a domicilio con la única y expresa condición de devolverlos conservados.
Este establecimiento nacido ayer, cuenta ya con vida propia porque gasta la sexta parte de sus rentas mensuales, no tiene gastos de alquiler de casa ni empleado rentado alguno.
Esto solo significa las ideas de progreso y patriotismo de que están animados los vecinos de este pueblo”.

La mencionada movilización de las milicias por decreto del Superior Gobierno, para marchar unos a la provincia de Buenos Aires y otras a la de Corrientes "para someter a los rebeldes que se levantaron en ambas provincias desconociendo la Constitución y las autoridades legales", duró hasta agosto en que la gran cantidad los diamantinos convocados regresaron al pueblo.

El 13 de setiembre ya los encontramos nuevamente trabajando en la organización de la entidad, y ha quedado registrado en ese momento la entrada de dos nota en la Corporación Municipal, la primera por la que el Presidente de la Biblioteca Popular, solicita los libros que en calidad de depósito existían en Secretaría; y la segunda, el mismo Presidente comunicando que con los recursos que el pueblo le prestaba van a reinstalarse e invita a la Corporación que se suscriba con ese objeto. Se le otorga $ 5 para dicha cuestión y $ 27 mensuales para su sostenimiento.

El problema del local donde funcionaría se soluciona al facilitar el Director de la Escuela de Varones una pieza del recién construido edificio escolar para las escuelas de ambos sexos, en el solar frente a la plaza San Martín, que hoy ocupa su sucesora, la Escuela Nº 1 Independencia. Todo está listo para abrir sus puertas y se decide el último día de octubre para que ocurra, lo que es noticia en el periódico "El Orden" de la ciudad de Paraná, quien publica en su Nº 22: " Biblioteca Popular Diamante. El 31 del corriente debe tener lugar en el Diamante la inauguración de la Biblioteca Pública, institución que ya cuenta con un número considerable de volúmenes y obras importantes.
La instalación de una biblioteca en aquel pueblo, es un acontecimiento para sus habitantes, pues no creían tal factible su instalación. Esto demuestra en parte su adelanto intelectual en que se encuentra y los trabajos que se han hecho para llevar a cabo tan feliz idea".

Lamentablemente, al haberse extraviado el primer libro de actas de la Institución a causa de las distintas épocas que le tocó vivir, y que en algún momento estuvo inactiva y sin local, no es posible todavía reconstruir cual fue la primera Comisión que tuvo el honor de fundarla. De todas maneras, el segundo libro que continúa con su funcionamiento en 1883 nos muestra que la comisión en ese momento era integrada como Presidente: Nereo Melo, Vice Presidente: Pedro Camarero, Secretario: Dionisio Rodríguez, Tesorero: Ricardo García y Vocales: Andrés Casinelli, Lucas Aristimuño, Esteban Castillo, Enrique Crick y Vital Román.

Es de suponer, por los antecedentes que encuentro de esa época, que ellos fueron los iniciadores, más allá de los cargos que habrán ocupado. No figura en esta lista el nombre del que fuera Tesorero un año antes y que he encontrado firmando recibos de haber recibido la suscripción mensual que otorgaba la Municipalidad: Crescencio Enrique.

Tampoco quiero dejar de mencionar a quienes se sumaron a esta iniciativa en 1880, apoyando desde sus ámbitos para que fuera una realidad: al entonces Jefe Político Sebastián Etchevehere, al Director de la Escuela de Varones Gabriel Cisneros y al Presidente de la Corporación Municipal y también integrante de la Comisión: Enrique Crick

En el verano de 1883 el horario de atención al público era de 19:30 Hs. hasta las 21:30, no habiendo concurrencia, mientras que se estableció que en invierno, al finalizar setiembre, el horario se adelantaría una hora.

Durante ese mismo año, se nombró Secretario a Miguel Taberner, Tesorero a Esteban Ibañez y como Bibliotecario a Pedro Echagüe, quien al poco tiempo es reemplazado por Eduardo Ezpeleta y a su vez, a los pocos días se designa a Felipe Basualdo

También fue necesario adecuar los estatutos, para lo que se nombró una comisión para reformarlos, estando integrada por los señores Francisco Herrera, Francisco Masó y Antonio Casinelli.

A partir de junio del año siguiente se siguió renovando la comisión, en general, por un tiempo sigue la misma gente y alternan como presidentes Nereo Melo, en 1885 Antonio Casinelli, en 1886 Pedro Camarero, quien a causa del pedido por parte del Director de la Escuela de Varones de la pieza que ocupaba la Biblioteca por ser necesaria, se alquiló una habitación de una casa, la que se mantendría hasta mediados de marzo de 1887, en que don Demetrio García les cede un salón de la casa que tenía frente a la plaza, en las hoy calles Urquiza y San Martín, esquina Sudeste.

Siguieron anualmente los cambios de Comisiones Directivas, y en 1892, la Biblioteca, aceptando un ofrecimiento del Presidente del Consejo General de Educación de la Provincia, ocupa nuevamente una habitación en la escuela, ahorrando así el alquiler de $ 10 mensuales por la casa que se ocupaba.

A partir de allí ocupó diversas sedes y también tuvo que superar los consabidos altibajos de este tipo de instituciones, debiendo interpretarse luego de esta reseña que su fundación data de 1872 por una cuestión de criterio, pues al haber sufrido varias paralizaciones en su funcionamiento, siempre se consideró que hablamos de la misma institución y existe una relación entre cada una de sus etapas.










Ricardo César Brumatti

miércoles, 27 de mayo de 2009

EL MASTIL DE LA PLAZA “9 DE JULIO”





Uno de los iconos que tiene nuestra Ciudad a la hora de actos de conmemoración de fechas patrióticas, indudablemente es el mástil que ornamenta la Plaza “9 de Julio”. Nos hemos acostumbrado a su estampa que recibe majestuosamente a quién ingresa hacia el centro por la calle homónima.

La mencionada plaza, en 1872 operaba con el nombre de “Carros y Frutos”, hasta que en setiembre de 1880 recibió la denominación actual. La forma que hoy tiene comenzó a tomarla en 1919, cuando se aprobó un proyecto presentado al H.C.D. por el concejal Vidal, para que se derogara parte de la Ordenanza que le dio su nombre, que destinaba tres manzanas de terreno para dicha plaza. Así fue que el P. E. procedió a enajenar cuatro solares de las manzanas Nº 184 y 171, que formaban parte de ella, deduciendo de aquellas, una calle en la dirección Este a Oeste, por el centro de las mismas manzanas y cuyo ancho fue fijado de 9,64 metros. De este modo, la plaza “9 de Julio” se correspondía de las dos manzanas restantes y se formaba la esquina donde hoy está situado el mástil.

De a poco fue tomando forma de paseo, teniendo mucho que ver la instalación del parque infantil, la construcción del Colegio “Santa María” y en 1926 la instalación de la luz eléctrica con sus correspondientes columnas, que aún hoy la ornamentan, creando un espacio cada vez más visitado.

A fin del año 1935, el entonces Jefe del Regimiento A/3, Tcnl. Alberto Guglielmone, le hizo saber al presidente municipal Domingo Dasso, que de acuerdo a lo manifestado por el Inspector General del Ejército Gral. Br. Camilo Idoate, cumpliendo una promesa realizada en ocasión de su visita a Diamante un tiempo antes, había comunicado la donación de un mástil de bandera por parte del Regimiento local para ser ubicado en plaza "9 de Julio", como contribución al Centenario de la Ciudad que se aproximaba y en el deseo “que esta ciudad, cuna de destacados varones entrerrianos y escenario de acontecimientos de gran trascendencia histórica, tuviera al igual que otras localidades argentinas, su monumento a la Bandera”.

Lamentablemente surgieron una serie de inconvenientes de todo tipo. El tan esperado Centenario no se celebró en tiempo y en forma, motivando críticas y discordias en distintos sectores de la población, incluso en mayo se dejó si efecto una Ordenanza que databa de dos años antes, que autorizaba al D. E. a invertir hasta la suma de $ 3.000 para la grabación y colocación de una placa recordatoria en el Palacio Municipal, sobre el frente de la ex calle Rivadavia (actual Eva Perón) y la publicación de 100 ejemplares de un libro sobre el Centenario (El de Leodo Yasú, que finalmente lo imprimió por su cuenta en Santa Fe, no dejando de incluir un párrafo crítico referido al tema en sus Palabras del Autor). También el mástil se demoró en su construcción a causa de estos hechos.

Mientras tanto Idoate continuaba en la idea de inaugurarlo pese a todo en una fecha propicia. En agosto informó desde Buenos Aires que donaba además una bandera de 6x4 m. para ser izada cuando llegara ese momento.

La fecha elegida finalmente fue el 25 de mayo de 1937, al conmemorarse el 127º Aniversario de la Revolución de Mayo. El acto contó con la asistencia de todo el pueblo de Diamante, realizándose una Misa de campaña, luego la bendición del mástil, construido en acero “Manesman”, de 25 m. de alto, procediéndose luego al izamiento de la Bandera Nacional donada.

Las palabras alusivas estuvieron a cargo del Tcnl. Bernardo Servat, sucesor de Guglielmone, quién luego de hacer una reseña histórica de Diamante comentaba “el significado de una exteriorización del cariñoso reconocimiento de esta Unidad del Ejército guarda para el cordial y efusivo pueblo de nuestra antigua guarnición.”

Recordaba además que “las primeras unidades llegadas a Diamante, antes que la construcción de los cuarteles, fueron alojadas en locales cedidos liberalmente por sus propietarios; la culta y virtuosa sociedad diamantina abrió a los militares las puertas de sus hogares y el matrimonio de muchas jóvenes de la localidad con nuestros oficiales y suboficiales ató definitivamente al pueblo con su regimiento, creando esa vinculación indestructible que nace del amor a la esposa, al hijo y al hogar y desde entonces, la historia del 3 de Artillería y la historia de la Ciudad son comunes, como son comunes sus alegrías y sus penas, sus esperanzas y sus angustias”.

Y cerraba su alocución, expresando: “Señor Presidente de la Municipalidad: Por intermedio de vuestra alta autoridad hago entrega de este mástil al pueblo de Diamante, en nombre del Regimiento 3 de Artillería. Modesto en sus proporciones y simple en su concepción artística y ornamental, este monumento eregido a la Bandera de nuestra Patria, encierra un elevado simbolismo en su recia contextura de piedra y acero y en su fina aguja que lanza hacia arriba, como anhelosa de altura y de cielo azul. Ella simboliza la firmeza y la estabilidad de esta raza pujante de los argentinos que avanza a ponerse al frente de los pueblos de la Tierra, bien en alto la gloriosa bandera que nos legaron nuestros antepasados, con la canción nacional en los labios y el amor a Dios y a la Patria en el corazón”.

Posteriormente habló el Intendente Dasso agradeciendo el gesto.

Desde entonces, el ya histórico mástil, es parte del paisaje de nuestro pueblo y el punto de reunión de importantes actos de nuestra comunidad.


ÁRBOLES HISTÓRICOS EN LA PLAZA SAN MARTÍN





El mes de mayo está emparentado con momentos en que nuestra comunidad decidió plantar algunos de los árboles que se encuentran allí, y este trabajo está orientado a recordar algunos detalles.

Desde los comienzos de la ornamentación de la plaza San Martín a partir de 1877, en distintos momentos se procedió a su arbolado, sobresaliendo los efectuados en 1890 según expresaba Braulio del Corral en sus memorias municipales: “Se ha arreglado la plaza Independencia, los caminos cruceros de la misma con un piso de hermosa piedra de Hamburgo y se han plantado una gran cantidad de hermosos árboles de adornos".

Más tarde, al celebrarse el 28 de junio de 1904 el "Día del Árbol" con el padrinazgo de los doctores Carlos y Leopoldo Melo y Valentín Vergara, se plantaron en los frentes Norte y Este de la plaza.

Durante 1915 la plaza fue tomando forma, don Máximo De Monte construyó y colocó la fuente. A partir de allí, el mes de mayo dejó en al recuerdo de los diamantinos, dos oportunidades en que se aprovechó la celebración de las fiestas mayas para plantar árboles en ella y que aún perduran.

El 23 de mayo de 1917 don José Félix Ostriz donó tres palmeras para ser ubicadas en los jardines de la plaza, para ser inauguradas el 25. De esta manera, don José, docente y dirigente dejaba su impronta en nuestro pueblo, no sólo por este gesto sino además por su trayectoria.

Nacido en 1871, se recibió de Maestro Normal. Su carrera docente la comenzó en la capital provincial. Ejerció allí como Director en tres establecimientos entre 1889 y 1903, momento en que fue trasladado a Diamante con el nombramiento de Comisionado Seccional de la Enseñanza en el Departamento. A partir del 1º de enero de 1907 fue además Director de la Escuela Superior Mixta de Diamante (actual "Independencia") hasta su jubilación el 8 de febrero de 1911. También fue Concejal en 1907, dirigió en Diamante los Censos Nacional de 1914 y el Municipal de 1922, durante varios años dirigió la Escuela Primaria Anexa al Regimiento 3 de Artillería, administró allá por 1922 una etapa del periódico “El Radical”, al mismo tiempo que fue Presidente de la Biblioteca Popular Diamante, el Tiro Federal Diamante y de los Boy Scouts. El reconocimiento que le tributó del pueblo de Diamante se ve reflejado en la artística placa en la entrada de la Escuela Nº 1.

Otro árbol que también ornamenta la plaza y que da marco a los actos que allí se celebran, es el retoño del Pino de San Lorenzo, ubicado al costado del busto del general San Martín.

La plantación de este ejemplar tuvo que ver con la magna fecha de 1950, cuando se declaró como "Año del Libertador General San Martín". Varias fueron las medidas para jerarquizar el momento. Una fue modificar el nombre de nuestra plaza principal de "Independencia" por la que ahora ostenta: “General José de San Martín”, lo que se llevó a cabo el 17 de agosto.

Previamente, para el acto del 25 de mayo, con presencia de las autoridades y el pueblo de Diamante, a las 10:00 Hs. el entonces Presidente Municipal don Ernesto Mario Airaldi, procedió al acto de plantar un retoño del histórico Pino de San Lorenzo.

Curiosamente por no haber trascendido como debiera, en realidad los ejemplares de este árbol traídos desde San Lorenzo fueron dos, cuando unos días antes el señor Luis José Airaldi los recibió de manos del Rvdo. P. Daniel Gómez, guardián del convento "San Carlos". Uno es el que comentamos y el otro fue plantado el mismo día, a las 11:00 Hs. con la concreción de una ceremonia similar en la plaza "9 de Julio", y que es el que está situado frente a la escalinata central de la cuadra, al ingresar por la calle homónima.

Para oficializar dichos actos, se firmaron sendas actas por la gran cantidad de asistentes, documentos que obran actualmente en el Archivo Municipal. Además existe otra acta, firmada por el Cura Párroco Roberto Metz quién dejó así constancia de la bendición solemne con el ritual de la Iglesia del retoño mencionado en primer lugar.

Desde entonces, todos ellos son los que visten todas las postales de nuestro paseo principal.

Un trabajo de Ricardo César Brumatti

Cronista Histórico de Diamante

LA JUNTA DE FOMENTO DE LA VILLA DEL DIAMANTE EN 1867

Entre otros tantos sucesos que Diamante conmemora en el mes de mayo, seguramente hay uno que tiene un valor especial: la elección por parte de sus habitantes de su primera Junta de Fomento ocurrido en el año 1877.

La constitución de 1860 preveía la organización municipal en la provincia, sin embargo se demoró bastante llevarla a la práctica, pues siete años después aún no se había dictado la Ley Orgánica prevista.

El 11 de marzo de 1867 el gobierno provincial emitió una ley creando Juntas de Fomento en la Provincia, expresando en su artículo 1º que “mientras no se dicte ley orgánica de municipalidad, habrá en todas las ciudades y pueblos una Junta de Fomento compuesta por siete miembros, cuya elección será ordenada por la primera vez por el Poder Ejecutivo, y sucesivamente cuando las Juntas con arreglo a esta Ley, indiquen la necesidad de la elección de sus miembros”. En otros párrafos agregaba que una vez instalada, procederán sus miembros a elegir un presidente y un vicepresidente, quienes durarán un año en sus funciones.

Definió esta ley como atribuciones de estas juntas, la administración de las escuelas públicas, de los hospitales, cementerios, alumbrado público y serenos, ornato y limpieza de las calles, veredas, caminos y puentes en el radio de los pueblos y sus ejidos.

El comandante militar del Diamante Valentín Gutiérrez coordinó la tarea con el Juez de Paz, confeccionándose el registro cívico de los ciudadanos en condiciones de votar, nombrándose una Comisión Escrutadora de votos que tuvo la tarea de atender la mesa para ese fin, que se instaló en el atrio de al vieja iglesia el día de las elecciones.

El 28 de mayo el comandante Gutiérrez elevó una nota a los ministros secretarios de gobierno Dr. Nicanor Molina y Dn. José Sagastume haciéndole saber que realizada las mismas, el escrutinio dio como resultado que los electos eran los señores Demetrio García, Benito Pujato, Ramón Etchevehere, Adolfo Hohenger, José M. Ramírez, Rudecindo Ruiz Moreno y Juan Falcon, y que había sido formalizado su toma de posesión con la correspondiente jura que en cumplimiento de la Ley debía recibir el infrascrito.

La flamante Junta se reunió y nombraron como su Presidente a don Demetrio García, quien tuvo así el privilegio de haber ocupado el primer cargo de gobierno en nuestra ciudad elegido a través de elecciones. En la sesión también se dispuso alquilar una casa que sirviera de sede para sus actividades.

El 14 de agosto 1867 el presidente García elevó el Presupuesto de Gastos y Cálculo de Recursos a los Ministros Generales del Gobierno de la Provincia, expresando que el cálculo de recursos era mayor que las rentas, pero que seguramente aumentaría a medida “que la buena administración venga a dar impulso a los ramos que componen el cálculo de ellos”.

Detallaba que el presupuesto arrojaba un déficit de ciento setenta y siete pesos, cuarenta y seis centavos fuertes mensuales, “el cual la Junta espera que S.S.S. se sirvan mandar que sea abonado a la Tesorería de ella mensualmente, porque de otra manera se vería imposibilitado en su marcha regular”; agregando que la Junta había funcionado desde el mes de mayo con las rentas que había recolectado, cubriendo sus necesidades exceptuándose el sueldo de la Preceptora, que estaba impaga hasta ese momento, como así los gastos escolares hasta julio.

En el presupuesto de gastos fue incluido el sueldo de un Preceptor de Escuela, una Preceptora, gastos para útiles de las dos Escuelas y el alquiler de casa de la Escuela de Niñas, un Secretario, un Tesorero y un Comisario recaudador de las rentas, un Guarda del Cementerio, el alquiler de casa para la Junta, gastos de Secretaría y Tesorería, alumbrado público y compostura y limpieza de calles; subvención al Cura Párroco.

Como recursos se consideró los derecho de marchamo, sobre la hacienda de consumo, peajes, cementerio, alumbrado público y multas policiales.

Entre las tareas que llevó a cabo la Junta, se puede mencionar el arreglo del techo de la Escuela de Varones con los ahorros del mismo establecimiento y algunas mejoras en la Iglesia con el auxilio del vecindario, se concluyó la obra del Cementerio, lo que era reclamado urgente y necesariamente por la población, siendo el que por los antecedentes hasta ahora encontrados y no totalmente precisados, estaba ubicado más o menos en lo que es hoy 9 de Julio y Eva Perón.

La vida que tuvo esta Junta de Fomento es aún materia de estudio, ya que en Diamante no quedaron antecedentes de su funcionamiento, debido a que cuando dejó de hacerlo, el que cumplió tareas de Secretario don Teófilo Albornoz se llevó el archivo a su casa. Cuando en 1873 se estableció el gobierno municipal, inmediatamente se le requirió, negándose por considerarse depositario de ellos y bajo su responsabilidad, interpretando que no era de competencia de ese cuerpo municipal su tenencia.

Ante esta contestación se requirió la intervención del Jefe Político, pero éste no tuvo mejor suerte y así lo hizo saber a la Corporación Municipal. Hasta ahora esa documentación no ha sido localizada, como tampoco antecedentes de que fuera entregada, lo que nos limita en el conocimiento de detalles, como así su término.

Se observa que cada vez fue mayor la intervención de Jefe Político en actividades propias de la Junta, lo que hace suponer que su protagonismo se fue diluyendo, hasta prácticamente no encontrarse evidencia de su continuación.

lunes, 11 de mayo de 2009

RESEÑA HISTÓRICA DE LA ESCUELA NOCTURNA "PEDRO GOYENA"

EN SUS BODAS DE ORO

* * * *

Para reseñar brevemente la historia de la Escuela Nocturna “Pedro Goyena” en los 50 años de su fiscalización el 24 de setiembre de 1952, entiendo que es una cuestión de reconocimiento, tener presente a quién fue el inspirador y hacedor de su creación unos años antes: el P. Jerónimo Schöenfeld .

El padre Jerónimo llegó a Diamante el 18 de febrero de 1940, donde además de cumplir con sus tareas pastorales, se hizo tiempo para llevar adelante tres grandes acciones: la construcción de la segunda parte de la Iglesia (luego suspendida entre el 41 al 45) desde la cúpula hasta su final con las torres incluidas, comenzada esta fase final en marzo de 1946; trabajar por la comunidad desde la política, por lo fue elegido Concejal y luego Vicepresidente 1º del Honorable Concejo Deliberante en junio de 1952, cargo que desempeñó hasta agosto de 1953; y la tercera y que hoy nos ocupa: en noviembre de 1943 la fundación de una escuela nocturna para jóvenes que no tenían la posibilidad de estudiar durante el día.

Realizó todas las gestiones necesarias, logrando que comenzara a funcionar como la Escuela Nocturna Particular Nº 150, actuando como su primer Director el joven Daniel Mernes.

Poco a poco se fue afirmando el prestigio de la Escuela, muchos fueron los alumnos que fueron pasando por sus aulas y con el correr de los años se hicieron cargo sucesivamente de la Dirección el señor Bustamante Verón y el P. Jerónimo Schöenfeld, a cuyo cargo se encontraba en 1951, secundado por las experimentadas maestras Sras. María G. de Buschiazzo, Elvira G. de González y la Srta. Margarita Grüning Gadea.

No es fácil dilucidar los entretelones de la fiscalización, pero seguramente fue el P. Schöenfeld que deseando asegurar la continuidad de la escuela y la necesidad de contar con los elementos y partidas suficientes para ello, que conjuntamente con las autoridades educativas, llegaron a tomar esta decisión por Decreto Nº 2346 M.E. de fecha 24 de setiembre de 1952.

El 10 de noviembre, según reza el acta respectiva, se constituyó a las 21:00 Hs. en la Escuela Nº 150 Particular Nocturna oficializada, que funcionaba en la Nº 1 “Independencia”, el Subinspector Escolar don Reynaldo R. Mernes, a los efectos de operar la transferencia decretada y dar posesión al nuevo personal designado. De acuerdo a lo dispuesto por la Dirección de Enseñanza Pública, el señor Director saliente otorgó con la conformidad de la señora Directora entrante, el inventario de los bienes pertenecientes al establecimiento que se registraban por triplicado. De los bienes muebles declarados manifestaron las partes que quedaban depositados en la Casa Parroquial a la espera del ulterior destino que determinara la superioridad. La señora Directora se hizo cargo de una Bandera de seda reglamentaria para desfile con su asta y cuja correspondiente, un equipo de fútbol compuesto por once camisetas y once pantalones, una pelota de fútbol Nº 5, diez libros de lectura “Girasoles”, quince “Cielo Sereno” y diez “Ramas Floridas”, tres registros de asistencias de alumnos correspondiente al año actual, un legajo de planillas de estadística de los años 1950, 1951 y 1952, un registro de matrícula de los años 1950 y 1951 y otro de 1952, un reglamento de Escuela Nocturna, un legajo de circulares por los años 51 y 52, un registro de asistencia del 51 y 52. Previa conformidad, la Sra. María García de Buschiazzo tomo posesión del cargo de Directora de la Escuela Fiscal Nocturna Nº 41, cesando como Director de la Escuela Particular Nocturna Nº 150 el Pbro. Jerónimo Schöenfeld. En la misma fecha tomaron posesión como maestras de grado la Sra. Elvira Margarita Gadea de González y la Srta. Margarita Grüning Gadea.

De esa manera, el P. Schöenfeld veía cumplido su sueño y garantizada la continuidad en el tiempo del establecimiento, pues el 5 de marzo de 1953 se conoció su traslado a Valle María, después de estar 13 años en Diamante.

En noviembre de 1955, el subinspector escolar Reynaldo Mernes dio posesión al nuevo Director, don Carlos Segundo Quinteros, dejando el cargo la Sra. María García de Buschiazzo.

Durante 1958 estaban en funciones: grados de 1º Inferior a 3º la Maestra Suplente Sra. María Luisa Padovan de Colugnatti, quién reemplazaba a la Titular Claudia Margarita Grüning Gadea, que se hallaba en uso de licencia por segundo año consecutivo. Cuarto Grado era atendido por Elvira Gadea de González, Quinto por la Sra. Emma Margarita González y Sexto por el Director.

Entre 1959 y 1962, continuaba Quinteros de Director y como docentes de aula: Nadir Faini, Elvira Gadea de González y Nilda Taleb.

En octubre de 1962 se formó por primera vez una Cooperadora, permitiendo que con el aporte voluntario del vecindario se recaudaran para fines de noviembre $ 5.652 contando con cien socios, que abonaban $ 5 mensuales.

A fines de 1964, ante los trabajos de reparación que se hicieron en el local de la escuela, se firmó un convenio con la Escuela Nº 2 para que funcionara en ese establecimiento por el lapso de tiempo que duraran las obras.

En marzo de 1966, por Decreto Nº 289 se creó el cargo de Ordenanza , que fue ocupado por el Sr. Juan Atilio Sequin, que renunciaría en marzo de 1970, haciéndose cargo don Emilio Rougge (de mañana trabajaba en la Subinspección Escolar)

Durante 1969 estuvo a cargo interninamente de la Dirección la Srta. Nilda Taleb, por permiso por enfermedad del titular, realizando la suplencia en el aula la Sra. Norma Bevilacqua de Borré.

En 1970, al jubilarse el titular, se hizo cargo de la Dirección el Sr. Angel H. González, que venía de cumplir idéntica función en la ex Escuela Nº 38 que funcionaba en la Cárcel y que se encontraba en disponibilidad con prestación de servicios en la Dirección Departamental, siéndole ofrecido dicho cargo, y que al aceptar quedó en funciones a partir del 9 de marzo. Se aclaraba que la disponibilidad de González de la Escuela Nº 38 se debió a que fue clausurada definitivamente por supresión de la Cárcel.

A partir de 1970, por licencia solicitada por el titular, se mantuvo por un largo período como Directora nuevamente la Srta. Nilda Taleb.

Durante 1974, el personal se componía por: Directora interina Nilda Taleb Taleb, docentes: Norma B. De Borré, reemplazaba a la Srta. Taleb, Taleb, Guillermo E. Peretti desde el 6/5 al 31/5, María del Rosario de Müller desde el 11/6 al 4/10. La Sra. Elvira Gadea se jubiló el 16/09/1974. En dicho cargo se adjudicó por traslado preferencial a la Sra. Wilma Bártoli de Vergara, maestra de la Esc. Nº 2, tomando posesión el 07/10/1974.

En el ciclo lectivo se sumaría la Sra. Olga Livia Vera de Müller, que luego asumiría como Directora en 1981, reemplazándola en el aula la Sra. Miramar Muñoz de Miño.

Durante 1984 se integró como docente la Sra. María Mercedes Haidar de Colobig y al año siguiente el personal lo componía: Personal Docente: Directora: Olga Livia Vera de Müller, Sra. M. G. De Cardielo, Ana Lía M. de Zapata, Norma B. de Borré, Wilma B. de Vergara, Ordenanza: Juan Lastra, Centro Laboral: C. Pacheco.

En 1988 comenzaría a ejercer funciones de Ordenanza: don Eliseo Zapata.


DIRECTORES:

Escuela Nocturna Particular Nº 150

00-00-1943 - Sr. Daniel Mernes
00-00-0000 - Sr. Bustamante Verón
00-00-0000 - Pbro. Jerónimo Schöenfeld
Escuela Nocturna Nº 41

10-11-1952 - Sra. María García de Buschiazzo
11-11-1955 - Sr. Carlos Segundo Quinteros
00-00-1969 - Srta. Nilda Taleb Taleb
00-00-1970 - Sr. Angel H. González
00-00-1970 - Srta. Nilda Taleb Taleb
00-00-1981 - Sra. Olga Livia Vera de Müller
01-07-1987 - Sra. Wilma Bártoli de Vergara
00-00-0000 - Sra. Norma Bevilaqua de Borré
00-00-1893 - Sra. Elsa Darrichón de Gómez
Sra. María Mercedes Haidar de Colobig

Pedro Goyena (1843-1892)
Jurisconsulto, escritor y político argentino. Nació en Buenos Aires el 24 de julio de 1843. Fue profesor de derecho romano en la Universidad de Buenos Aires. Se destacó como periodista y crítico literario, orador y polemista y pronunció durante su diputación (1873-1874) memorables discursos sobre la enseñanza laica, el matrimonio civil, etc. Fue un fervoroso defensor de la doctrina de la Iglesia. Fundó y redactó el diario católico "La Unión" y colaboró en los diarios "La Nación Argentina" y "La Prensa".
Murió el 17 Mayo de1892 en Buenos Aires, en su casona del Barrio de Flores



Por Ricardo César Brumatti
Cronista Histórico de Diamante.

ANIVERSARIO DEL INICIO DE CLASES EN LA E. E. T. Nº 1





Diamante atravesaba en la década de 1920/1930 una de sus épocas de favorable evolución en todos los órdenes. El puerto, el ferrocarril, el Regimiento 3 de Artillería entre otros, brindaban a la ciudad un bienestar económico que se trasladaba a las actividades comerciales, industriales, de construcción, etc. Pero se comenzaba a visualizar una limitación en cuánto a dotar a la juventud de una adecuada preparación para aprovechar las bondades de esa situación: un colegio secundario, y dada las características del momento, que tuviera orientación a oficios, con la finalidad de proveer de mano de obra especializada a la cada vez mayor necesidad de ella.

Esto fue advertido por uno de los hombres que marcó toda esa época en nuestra localidad: el Dr. Alfredo Materi, que ocupaba en 1925 la presidencia del Honorable Concejo Deliberante, presentando en el mes de marzo un proyecto de ordenanza para la creación de una Escuela Municipal de Artes y Oficios, lo que fue resuelto favorablemente, designándose además el terreno para levantar el edificio.

Lamentablemente, no se pudo superar la necesidad de financiación para concretarlo con medios locales, y caducando el plazo de cinco años que se tenía para comenzar la obra, volvió el terreno a la Municipalidad. Se gestionó entonces ante los legisladores provinciales que la creación de ella surgiera del gobierno nacional, presentándose en 1934 un proyecto de Ley en el Congreso Nacional que lo solicitaba con la firma del diputado José María Garayalde. El expediente entró a Comisión, donde no fue fácil que pasara las diversas instancias, sobresaliendo entonces las gestiones de los legisladores entrerrianos doctor Pedro Radío y don Morrogh Bernard, lográndose que el 27 de agosto de 1935 el proyecto se convirtiera en Ley, creándose con la denominación "Escuela Nacional de Práctica de Oficios", siendo incluida en el presupuesto nacional del año siguiente.

Durante 1936 el Ministerio respectivo aprobó los programas y estructura de la Escuela, designando al mismo tiempo a su primer Director: el ingeniero maquinista de 1ª don Agustín Dubini. Éste se instaló en Diamante, comenzando su organización para que al año siguiente se pudiera comenzar con las actividades escolares. Se llamó a licitación por un local y se fue integrando el cuerpo docente, comprendiendo la enseñanza de aula y talleres, en sus especialidades de carpintería (blanca y de ribera), mecánica, herrería, fundición y sección de dibujos.

Todo estuvo listo y el 1º de abril de 1937 la flamante escuela abrió sus puertas en el histórico edificio de calles Sarmiento y Buenos Aires (actual Dr. Malespina), matriculando casi 100 alumnos.

La planta del personal inicial estuvo constituida de la siguiente manera: Director: Agustín Dubini, Secretario: Ángel Alberto Barceló, Auxiliar de Secretaría: Romeo Antonio González, Encargado de Depósito: Eusebio Zubielqui, Maestros de Enseñanza General: Héctor Ramón Di Doménica, Víctor Juan Solari, Maestro de Dibujo: Ángel Pedro Cusanelli, Maestros de Talleres: Antonio David, Rodolfo Carlos Kattler, Joaquín F. Pujato, Antonio J. Sauthier, Humberto Zanetta, Personal de Servicios: Luis Alfredo Luca.

Dubini cumplió un corto período a cargo de la Dirección, haciéndose cargo Alfredo Miñana que permanecería hasta mediados de 1945 y que también tuvo mucho que ver en esa puesta en marcha del establecimiento.

En mayo se fundó la Biblioteca del establecimiento, mientras que en noviembre se realizaba la primera muestra de los trabajos realizados durante el ciclo lectivo. Al año siguiente, el 16 de julio se fundó la Asociación Cooperadora, que solidariamente ha acompañado y apoyado desde entonces el funcionamiento de la Institución.

Otro hito en su evolución ocurrió a partir de enero de 1974, cuando el CONET creó el Ciclo Superior de Electromecánica consistente en tres años, lo que permitió que en diciembre de 1976 se otorgaran por primera vez a los egresados el título de Técnicos Mecánicos Electricistas.

Continuando su ascendiente prestigio, sumó otras ofertas educativas al incorporarse en 1991 la carrera de Ciclo Superior de Administración de Empresas, y en 2006 la orientación Maestro Mayor de Obras, cubriendo una sentida necesidad en la zona de influencia.

Donada por la Municipalidad de Diamante en 1994 una fracción de terreno ubicada en la manzana Nº 183, el gobierno provincial encaró las obras de ampliación de la Escuela que fueron inauguradas el 28 de abril del año siguiente, brindando las comodidades y espacios que el presente de la comunidad educativa requería.

Para terminar esta breve reseña, no podemos dejar de mencionar entre tantas actividades que tiene la Escuela, la realización de la Expotécnica, que desde 1997 y como una proyección de las antiguas muestras de trabajos prácticos, sumado ahora el Centro Comercial y de la Producción de Diamante, ofrece al visitante una vidriera del conocimiento, entusiasmo y laboriosidad de docentes, alumnos y ex alumnos.

Sus distintas denominaciones a través del tiempo:

1949 Escuela Industrial de la Nación
1961 Escuela Nacional de Educación Técnica Nº 1
1993 Escuela Provincial de Educación Técnica Nº 1
1994 Escuela de Educación Técnica Nº 1
2003 Escuela de Educación Tecnológica Nº 1.


Un trabajo de Ricardo César Brumatti

Cronista Histórico de Diamante

CENTENARIO DE LA ESCUELA Nº 29 "GOBERNADOR ETCHEVEHERE"



III parte - Su edificio actual


El funcionamiento de la Escuela en el histórico edificio desde 1936, cumplió una etapa importante en la vida institucional, acompañando la evolución muy auspiciosa de Strobel. La localidad tuvo un crecimiento muy marcado, principalmente a fines de la década del 40 y principios de la siguiente.

En 1949 se le dio nombre a la Avenida "General San Martín", comenzándose con la plantación de álamos en ambos lados, en recuerdo a la alameda que personalmente plantó el héroe en su chacra en Mendoza, al instituirse el año siguiente como "Año del Libertador". Al mismo tiempo se inauguró el edificio destinado al Destacamento Policial Nº 12; salieron a remate 188 lotes de terrenos situados entre la Estación y la ruta, provenientes de la sucesión Espona, dando espacio a la formación del actual centro de la localidad; los talleres ferroviarios, ante la llegada para reparación de material adquirido como chatarra en EE.UU. y que debían ser reacondicionados a nuevo, necesitaron la incorporaron 200 operarios más a la planta de personal existente. En junio de 1951 a efectos de organizar la zona urbana, se le otorgaron nombres a las calles y en poco tiempo Agua y Energía Eléctrica (E.N.D.E.) procedió a la instalación de diez focos en la parte más poblada.

En mayo de 1952, el Intendente Municipal Dn. Ernesto Airaldi gestionó ante la Sra. María A. Priami Vda. de García, la donación de la manzana Nº 62 de la Planta Urbana de su propiedad, con destino a una plaza pública. La respuesta no se hizo esperar y a los pocos días la susodicha daba vía favorable a la solicitud, con la salvedad de ese exclusivo destino y el cargo que el expresado paseo se le denominara "Almirante Guillermo Brown" como homenaje a nuestra Marina de Guerra, en la que revistó como Jefe su extinto esposo, el diamantino Capitán de Fragata David E. García, hijo de quién fuera una de las más relevantes figuras que tuvo Diamante en su etapa de formación como pueblo: don Demetrio García. Jefe de Correo, Receptor de Rentas, Presidente de la Junta de Fomento en 1867, Concejal y Presidente Municipal en distintas oportunidades, integrante de varias comisiones escolares, Juez de Paz, uno de los fundadores de la Biblioteca Popular y Presidente en varios períodos, etc.

(Nota: En 1954 al citado lugar se le cambió el nombre por "Presidente Perón", en 1955 retomó su nombre original y en 1984 el remanente fue denominado "Parque Infantil Evita").

En este contexto, pronto el antiguo edificio de la escuela quedó chico y se debió contemplar la construcción de otro, acorde a las nuevas necesidades. El lugar más indicado pareció ser el terreno aludido, que por cuestiones de la época había quedado bastante abandonado, pero dado la cláusula antes mencionada, se tuvo nuevamente que gestionar ante la donante la autorización para que el Departamento Ejecutivo Municipal pudiera escriturar en 1961 a favor del gobierno provincial (léase C.G.E.), previa deducción de una superficie de 30 m2. para edificar un refugio para viajeros, sin perjuicio que una vez cumplimentado dicho cargo, pueda destinarse la parte sobrante a construir nuevamente una plaza pública.

En diciembre, por Ordenanza Nº 66/61 se autorizó la transferencia, incluyéndose en el Art. 2º que en ocasión de inaugurarse el nuevo edificio de la escuela fiscal, la Municipalidad de Diamante gestionara ante el C.G.E., que la Biblioteca de la misma sea designada con el nombre de “David Emiliano García”, el que también se debía inscribir en la fachada del apeadero, refugio o sala de espera para viajeros levantado por la comuna, sin perjuicio de la colocación de una placa de bronce recordatoria, cuya leyenda deberá trasuntar el reconocimiento del pueblo de Diamante hacia la donante.

Pero la localidad de Strobel, sufrió los avatares de la realidad económica de la época, donde debido a los cambios en las políticas económicas, muchos ferroviarios se acogieron a la Ley de Indemnizaciones Voluntaria dispuesta, mientras otros constituyeron una cooperativa de explotación de los talleres reabriéndolos, pues temporariamente habían quedado clausurados, situación que duró hasta fines de 1977 y principios de 1978 cuando fueron cerrados definitivamente, y los agentes que quedaban debieron optar por trabajar en los de Paraná.

Esta situación de esos años repercutió también en el resto de la comunidad, pero no bajaron los brazos. Se continuó gestionando antes todas las instancias posibles.

Finalmente la Municipalidad de Diamante decidió hacerse cargo de la construcción del edificio, nombrándose con fecha 15 de febrero de 1976 una Comisión Pro Construcción Edificio Escuela Nº 29, estando integrada por vecinos de la localidad citada. Fue su Presidente Ricardo Rubo, que a la vez lo era de la Cooperadora, Tesorero el concejal Juan Ramos, Secretario el señor Miguel Angel Muñoz y Vocales Atilio Spretz y Atilio Schimpf.

Esto permitió que luego de grandes esfuerzos, se inaugurara el 22 de marzo de 1980 el nuevo edificio sobre la Av. San Martín, desde donde ha continuado albergando a la población escolar de la zona y siendo uno de los centros más importantes de la vida comunitaria de la pujante localidad.
Un trabajo de Ricardo César Brumatti
Cronista Histórico de Diamante

CENTENARIO DE LA ESCUELA Nº 29 "GOBERNADOR ETCHEVEHERE"



II parte - Su primer edificio propio


Hemos visto en el trabajo anterior como fue creada la Escuela Municipal "Sarmiento" en 1906 y su funcionamiento hasta 1925, en que el C.G.E. decidió a través de una Resolución fechada el 6 de agosto hacerse cargo de su funcionamiento, con carácter de Escuela Infantil de 2ª categoría y con el Nº 29, nombrando Directora a la Maestra Normal Srta. Laura E. Schneeberger.

Al cerrarse ésta y fiscalizarse desde la Provincia, continuó con los mismos alumnos y por un tiempo en el mismo local. Debido a que en realidad la propiedad era de su primer maestro, don Augusto Jeanneson, se debió buscar otro local en alquiler, decidiéndose por la de un vecino, don Juan Urrutia, conviniéndose un alquiler de $ 50 mensuales.

Para el ciclo escolar de 1929 el C.G.E. resolvió tomar en locación la casa ofrecida por el señor Salvador Espona, autorizándose al Subinspector zonal a efectuar el respectivo contrato por el mismo precio anterior.

Dado el crecimiento de la localidad, por ende de la matrícula escolar y la necesidad de contar con un local más apropiado, se decidió dotar a la escuela de su edificio propio, para lo que fue contratado como constructor al Sr. Estanislao Baretich, quedando finalizada la obra a fines de marzo de 1936, siendo el predio ocupado donación de la familia Etchevehere. Refirió el trisemanario diamantino "Crónica": "El edificio de la escuela es amplio y moderno, de estilo semicolonial, construido sobre una regular extensión de terreno, reúne todas las comodidades necesarias al objeto para lo cual fue creado".

Para darle mayor realce a la ceremonia de inauguración de la flamante sede, se creó una comisión para organizarla. Su primera presidente fue la Sra. Asunta de Valdemarín, luego por ausencia de ella la citada comisión quedó constituida de la siguiente forma: Presidente: Amanda B. de Kozel, Vicepresidente: Gemma B. de Buschiazzo, Secretaria: María V. de Paulini, Tesorera: Teresa G. de Carletti, y los correspondientes vocales.

Lucidos contornos tuvo la inauguración oficial, llevado a cabo en la tarde del sábado 24 de mayo. Apenas pasadas las 15 horas se hizo presente en el lugar, una nutrida delegación de Diamante, presidida por el intendente municipal don Domingo A. Dasso y el jefe del regimiento Tcnl. Servat, a quiénes acompañaron los miembros de la comisión de festejos y toda la comunidad de Strobel.

Para jerarquizar el acto, se contó con la presencia del Presidente del C.G.E., Dr. Gonzálvez, que llegó en auto desde Paraná, en compañía de su señora esposa, de las señoritas Etchevehere -hijas del ex gobernador desaparecido y cuyo nombre ostentaría a partir de ese momento la escuela- y del secretario del Consejo, Sr. Carponi Flores.

Ese mismo año, para el día de la Bandera y con motivo del 1º aniversario de la muerte de su padre, el Dr. Arturo Etchevehere y familia donó el busto de su padre, que fue inaugurado para el 21 de setiembre, ubicándoselo en el jardín del frente.

Otro momento importante en la historia de la Escuela, se vivió en noviembre de 1945, cuando se llevó a cabo la bendición de un mástil para Bandera, donado gentilmente por los empleados del Ferrocarril del Estado.

En este histórico local funcionó la Escuela hasta 1980, cuando se inauguró el actual edificio y que será el tema del próximo artículo.

Un trabajo de Ricardo César Brumatti

Cronista Histórico de Diamante

CENTENARIO DE LA ESCUELA Nº 29 "GOBERNADOR ETCHEVEHERE"



I parte - Sus inicios


La educación en la ciudad de Diamante tiene un gran historial, pero como en otros casos, a la hora de armar la vida de una escuela aparecen dudas en cuanto al momento de su fundación.

Ha ocurrido esta vez con la Escuela Nº 29 "Gobernador Etchevehere" de la localidad de Strobel, la que da la posibilidad de confundirse por la existencia de distintas fechas que pueden ser consideradas para tal fin.

Así que para conocer su historia debemos emplear el mismo razonamiento que en otros establecimientos, trabajando estrictamente con la documentación existente que nos refieren los antecedentes.

En 1905, vecinos afincados en el barrio "18 de Agosto" (hoy Strobel) y aledaños a esa zona del Ejido solicitaron a las autoridades que gestionaran la apertura de una escuela que cubriera las necesidades de la cada vez mayor cantidad de niños en edad escolar, los que para asistir a la Escuela tenían tres opciones: o se trasladaban hasta Diamante, al Barrio Belgrano o debían concurrir a la Rural de Ejido (actual Nº 4).

Ante la falta de repuesta por parte del Consejo General de Educación, el gobierno Municipal, cuyo titular era el Escrib. Miguel Mascaró, decidió abrirla bajo sus auspicios, incorporando una partida para que funcionara a partir del año siguiente. Para ello el Honorable Concejo Deliberante aprobó dedicarle la cantidad de $ 50 mensuales, en un total anual de $ 600 y darle la denominación de Escuela Municipal de Ejido Norte "Sarmiento".

El 20 de febrero de 1906 se decidió el nombramiento de don Augusto Miguel Jeanneson para que fuera su Director. Sus antecedentes eran excelentes: había nacido en Francia en 1856. En varias oportunidades había integrado el Concejo Deliberante y el Consejo Escolar de Diamante. Su vocación por la docencia lo llevó a hacerse cargo de la escuela de Ramírez en marzo de 1892, donde permaneció hasta 1895 en que se fiscalizó. En ese momento rindió examen obteniendo el título de Maestro de 2ª Categoría de la Provincia.

La flamante escuela comenzó el ciclo lectivo anual con una matrícula que superó la cantidad de 50 alumnos, creciendo a medida que se afirmaba su funcionamiento. Por ser Elemental funcionaban los siguientes grados: 1º Inferior, 1º Superior, 2º Inferior y 2º Superior. Posteriormente la esposa de don Miguel lo secundó llevando adelante las clases de labores. Luego en 1908 se incorporaría su hija Elena.

En esta situación funcionó hasta 1925, en que el C.G.E. decidió a través de una Resolución fechada el 6 de agosto hacerse cargo de su funcionamiento, con carácter de Escuela Infantil de 2ª categoría y con el Nº 29, nombrando Directora a la Maestra Normal Srta. Laura E. Schneeberger.

Desde el C.G.E. y con la firma de don Adrián Villarreal, le hicieron saber al entonces Presidente de la Municipalidad Dn. Arturo Camarero, que la escuela comenzaría a funcionar apenas se les entregara "el aula que hoy usa la Escuela Municipal". Rápidamente el H.C.D. en sesión del 13 de agosto de 1925 declaró cesante al personal y entregó el aula al Subinspector de Escuelas Dn. Mariano Villarreal.

Posteriormente la escuela alquiló distintos locales, hasta que en 1936, al recibir la donación del terreno por parte de la familia Etchevehere, el gobierno provincial procedió a proveerla de su primer casa propia.

Sobre la base de lo comentado, opino lo siguiente:

· La escuela comenzó a funcionar bajo la jurisdicción municipal al habilitarse como escuela elemental en el Ejido Sección Norte.
· Al cerrarse ésta y fiscalizarse desde la Provincia, continuó en el mismo local y con los mismos alumnos. El cambio de los docentes tiene que ver con los requisitos del Consejo General de Educación.
· Pasar a ser provincial en vez de municipal y las distintas denominaciones, no modifica la historia de una institución de esta naturaleza, tal como ha ocurrido también con la hoy Nº 1 "Independencia", y luego con otras con el traspaso de la Nación a la Provincia en épocas más recientes, y los cambios de los nombres en otros casos, siendo ejemplos de ello: el actual Colegio Mixto "Carlos L. Vergara" y la Escuela de Educación Tecnológica Nº 1.

Por ello creo que no hay dudas que esta institución educativa está viviendo su centenario, más allá de las distintas situaciones de funcionamiento.

Un trabajo de Ricardo César Brumatti
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LOS ANTECEDENTES DE LA ESCUELA Nº 15 "JOSE MANUEL ESTRADA" (EJIDO)




Una de las franjas de mi trabajo ha sido bucear en las fundaciones de las escuelas de Diamante, chequear la documentación que se puede encontrar en los distintos archivos y luego seguir su evolución, para determinar como llegaron a ser tal como las conocemos hoy. Esto me permitió descubrir detalles muchas veces inéditos y que enriquecen y le dan identidad a cada establecimiento.

Hay dos escuelas en nuestro medio, que no tuvieron precisamente su nacimiento aquí, sino en Distritos del Departamento. De una de ellas, la Nº 25 “Ricardo Gutiérrez” de Puerto Nuevo, nos ocupamos en este mismo espacio (Ver Periódico El Supremo Nº 881 - Edición 21-06-2002), en la que determinábamos, sumando un excelente trabajo de investigación de la Prof. Gisela Ekkert, su origen en Costa Grande, cuando en 1915 comenzó a funcionar con el nombre de Escuela Infantil Nº 3 y más conocida como la de "Campo Godoy", debido a que el edificio y el predio pertenecía por testamentaria a Dña. Albertina Schallbetter de Godoy.

La otra y que es el tema de hoy, es la Escuela Nº 15 de Ejido, que hemos logrado reunir los datos para armar sus comienzos, gracias al aporte de un libro de Inspecciones que data de 1925, suministrado por su entonces Directora, Sra. Susana Tomat y que nos dio las primeras pistas.

Según este Libro, funcionaba ya con el Nº 15 y su director y maestro era don Jorge F. Heise. Este dato importante permitió armar el momento de su fundación y este fue así:

El 4 de marzo de 1910, el Consejo General de Educación publicaba el listado de Escuelas, entre otras, las del distrito Isletas del departamento Diamante. Allí establecía que funcionaban las Nº 1 y Nº 2 Elementales.

En ese momento, pobladores de una colonia integrada casi exclusivamente de alemanes del Volga en Isletas, elevaron una solicitud de apertura de un establecimiento escolar en el lugar, que considerado en sesión, llevó a que el Prof. Antequeda decidiera instalarlo.

Así es que el 30 de mayo 1910, se determinó que “Visto la exposición hecha por los vecinos del Distrito Isletas, del Dpto. Diamante, en la que manifiestan la necesidad de establecer en ese punto una escuela Infantil, a cuyo fin ofrecen gratuitamente a esta superioridad una casa y un terreno adecuados, y considerando atendible este pedido dado que se comprueba que existe allí una respetable cantidad de niños que no reciben los beneficios de la instrucción primaria, la Dirección General de Escuelas, RESUELVE:
1º) Establécese una escuela infantil en el expresado punto, la que deberá funcionar en la casa ofrecida gratuitamente por el vecindario.
2º) Impútese el gasto que demande la instalación de dicha escuela, al decreto del P.E. de fecha 3 del corriente.
3º) Comuníquese, etc.
Fdo. M.P. ANTEQUEDA – A. Higueras Rodríguez.

Comenzó a funcionar con la denominación de Escuela Rural de Isletas Nº 3. El lugar ofrecido fue un local de material, que se componía de un amplio salón donde se dictaron las clases y una pieza habitación para el maestro, propiedad de don Lucio Cháves, que en poco tiempo, al fallecer el nombrado, paso a ser una Sucesión con el mismo apellido.
El maestro designado fue don Jorge Heise, un alemán soltero de 30 años, sin antigüedad aún en la docencia, pero que fue muy bien visto y se las arreglaba para enseñar 1º y 2º Grado, con una matrícula de 34 alumnos.

Esta situación se mantuvo por unos años, hasta que en diciembre de 1919 por Nueva Nomenclatura de las Escuelas Fiscales de la Provincia “a la Escuela de Isletas Nº 3, que funciona en Campo Lucio Cháves con la dirección de Jorge Heise, se le impone el Nº 15”.
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En 1925 se habilitó el Libro de Inspecciones antes mencionado y que aún se mantiene en el archivo, donde ha quedado un comentario firmado por el Subinspector, en el que expresa: “La Escuela goza de muy buena consideración ante su vecindario”.

A fines de 1932, Heise dejó el cargo, siendo nombrado en su reemplazo el maestro normal nacional Ángel Haroldo González, recién egresado de la Escuela Normal Rural “Alberdi”.

La realidad de la Colonia que llevó a la creación de la escuela, gradualmente fue cambiando, hasta que en 1936, en una inspección realizada quedó documentado un lapidario informe, en el que se expresó “que debido al censo realizado de la población escolar y el despoblamiento ocurrido, la escuela será reubicada en el paraje conocido como “Bañado Municipal” ubicado a 5 Km. de la ciudad de Diamante, cuestión que por el momento no se pudo hacer porque gran parte del tiempo la crecida afectó el lugar. Es posible que se la cambie a principios del ciclo escolar del año entrante y se aceptaría una escuela particular en el lugar actual”.
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A comienzos del año siguiente, la escuela fue ubicada en el Ejido Sur-oeste de Diamante, utilizándose un rancho de paja, “pero que permite dar las comodidades e higiene necesarias” –se comentaba en una visita- Éste fue cedido gratuitamente por don Ernesto Airaldi y se manifestaba que se utilizaría transitoriamente hasta que se construya un local propio en el terreno donado en este lugar por el citado propietario.

El Presidente del Consejo General de Educación, Dn. Juan Gonzálvez, interesó al Departamento Ejecutivo Municipal durante 1938, por la construcción de un edificio económico destinado a la Escuela Fiscal Nº 15, en un terreno propiedad del H. C. existente en el paraje en que dicha escuela funcionaba, lo que fue diligenciado favorablemente, decretándose: "La Municipalidad de Diamante construirá con recursos propios y con la contribución de los vecinos de la zona si fuese necesario solicitar, un edificio para la Escuela Nº 15 según se refiere la Nota Nº 5535 de marzo de 1938. Se encomienda al Sr. Jefe de Obras Públicas y Catastro la preparación de los planos, pliegos de especificaciones, etc.”.

Mientras tanto, la Dirección cambiaba de titular, renunció González, se hizo cargo el 9 de marzo de 1939 la Srta. Sofía Martínez, que procedía de Paraná, pero seguramente las características de la escuela no la satisfizo, haciéndose cargo entonces la Sra. Nilda B. P. de Colugnatti.

El establecimiento funcionó en 1940 en un local construido ex profeso, propiedad de Alfredo Invinkebied, cuyo alquiler de $ 20 mensuales fue costeado por la Municipalidad de Diamante. Se trataba según los informes de un lugar cómodo, aunque no disponía de casa para el director. Este edificio se hallaba aproximadamente a 300 m. del anterior.

Durante 1942, se decidió construir su local propio, realizándose la correspondiente licitación, siendo seleccionada la oferta de los constructores Víscoli y Caligaris. Las obras fueron terminadas al año siguiente, comenzándose a utilizar desde el 26 de junio, funcionando hasta el 2ª Grado, tratándose del actual edificio.

En esos años, algunos de los que pasaron por la dirección, fueron don Raúl Colugnatti como interino en1944, la Srta. María F. Markocich al año siguiente, y que en poco tiempo agregaba el apellido Camarada a su firma. En 1951 por maternidad de la titular, la reemplazaba Nelly Centurión de Traverso.

Y para terminar esta breve historia, el otro hito importante sucedió el 30 de junio de 1955, cuando por Resolución Nº 1038 se le impuso el nombre de “José Manuel Estrada”.

Un trabajo de Ricardo César Brumatti

Cronista Histórico de Diamante